SALUD Y BIENESTAR
622 313 703

caceresgonzalezdavid82@gmail.com

 

 

Vivimos en un momento de la historia en el que hay más habitantes en nuestro planeta de lo que ha habido jamás.

Las posibilidades de comunicarnos son infinitas, y más con el auge de las redes sociales en los últimos tiempos. Disponemos de diferentes redes que nos ofrecen la posibilidad de encontrar: amistades, información, trabajo e incluso pareja.

Particularmente, lo que más me llama la atención es la soledad que sientes rodeado de tantas personas.

Me gustaría referirme a mis propias experiencias y que cada uno de nuestros lectores saquen sus propias conclusiones. ¿No les ocurre que en algunos casos se sienten más solos que nunca?

A medida que crecemos, vamos perdiendo familia, nos metemos en la rutina laboral, nuestras situaciones se adueñan en muchos casos de nosotros, por ello, se dedica menos tiempo a las amistades. También creo que vivimos un momento social en el que se fomenta el individualismo. Hemos normalizado expresiones como: “Tú a lo tuyo”, “Que cada palo aguante su vela”. Se nos hace creer que individualmente nos irá mejor y eso no es así, el ser humano es un ser social y por mucho que nos moleste, necesita de ayuda, incluso para tomar decisiones.

Poniéndome de ejemplo, analizo: tengo pareja, me queda familia todavía e incluso algunos amigos de verdad, me manejo por las redes sociales de manera aceptable, y debo reconocer que jamás me he sentido tan solo en mi vida.

Me ocurre que a veces, me encuentro a personas que tengo en redes sociales por la calle, a menos de un metro de distancia, les miras, y ni tan siquiera te mira a la cara. Entonces me pregunto: ¿Para qué tengo a ciertas personas en mis redes? Fuera de lo virtual y volviendo a nuestro mundo terrenal, ocurre un tanto de lo mismo. Con el entorno más cercano me ocurre lo mismo. Muchas veces pasa que tu familia está, y aun así, te sientes solo. He llegado a la conclusión que cada uno está inmerso en sus circunstancias y cuesta preocuparse por las necesidades de los demás. También me doy cuenta que escuchar de verdad está desapareciendo. Suele ocurrir que cuando hablas con alguien, incluso cercano, no son capaces de entenderte y eso es precedido por no saber o no querer escuchar de verdad, con el corazón. Pasa en algunas ocasiones, que hay personas que son más herméticas que otras (me incluyo entre ellas); erróneamente nos guardamos las cosas de tal manera que si no sabes gestionarlas, te pueden hacer mucho daño. Creo que haríamos bien en distinguir entre soledad impuesta y soledad elegida. La primera, tal vez sea más dañina para nuestra salud, puesto que no la deseamos y nos ocurre, y la segunda, incluso puede ser recomendada, a mi particularmente me gusta tener mis tiempos para ajustar la máquina (como yo lo suelo llamar). A modo de resumen y como llamamiento a todas esas personas que se sientan solas o tengan momentos de soledad y sufran por ellos, por favor, hagan por romper esa espiral de sufrimiento, existen muchas maneras de cambiarlo, tengas la edad que tengas. Aunque me gustaría, es un tema tan largo que daría para escribir un libro, por eso me presto a que si tienen alguna duda, mis datos aparecen en el artículo, no tengan reparo en consultarme. Una manera que suelo sugerir y que funciona muy bien, es levantar el teléfono y teclear los números de tal manera que tu orgullo quede apartado por unos instantes de tu corazón.

Please reload

Entradas destacadas

I'm busy working on my blog posts. Watch this space!

Please reload

Entradas recientes

July 2, 2020

May 2, 2020