Parece que fue ayer y ya han pasado 4 años, cuando un buen día almorzando, me hice la pregunta: -“Qué pasa con estos alimentos que estoy ingiriendo cada día?” Fue justo ese día que comencé una especie de periplo informativo con libros, documentales, experiencias personales, entrevistas con aquellas personas que ya estaban en ese camino, ferias, congresos etc. Quizá mi postura fue un tanto “radical” ya que ese mismo día y después de que viera lo que sucedía en las granjas, no pude volver a comer nada que viniera del sufrimiento o la explotación que tienen millones de animales a diario. También ese mismo día compartí mi decisión con mi pareja, podrán imaginarse su cara, de mil dudas, y preguntas que me hacía, como, por ejemplo, ¿pero y ahora la proteína de donde las sacas? o ¿tú me quieres explicar como hago una tortilla de papas que a ti te gusta tanto?, o afirmaciones más arriesgadas como, te vas a enfermar, etc. Todas esas preguntas son lógicas y comunes en personas que te quieren, y desean verte bien, pero yo siempre he sido, como decimos en canarias un “morruo” y cuando creo fielmente en algo, es muy raro que desista del tema. Poco a poco fui, por decirlo de alguna forma “saliendo del armario”, primero a mi círculo cercano, luego a la parte profesional, y luego poco a poco al resto de las personas que me iba encontrando por mi vida. Tengo que decir que me han dicho de todo, bromas de todos los tipos, incluso me han llamado loco, y claro, un poco loco debo estar y pagar el precio por salirte de lo que es “lo normal”, y lo pago con gusto, a mí no me cuesta nada y al pobre animal le cuesta su vida. ¿Saben ustedes quien más está loca? La industria, que se están dando cuenta que esto no es una moda, que ha venido a quedarse y a expandirse por todo el mundo. Quiero compartirles algunas empresas, que impensable en tiempos pasado, ahora están ampliando su cartera de productos con alimentos sin sufrimiento animal. Están probando en diferentes zonas, y puede ser que alguno de estos productos que te comento a continuación, no estén aún en Canarias. IKEA: Perrito caliente: Hecho de verduras y lentejas. MCDONALD´S: McVegan: Hamburguesa de soja, tomate, lechuga, pepinillo y salsa. DOMINO´S PIZZA: tienen dos opciones la “Vegan Margherita” y la” Vegan Peppina. FRIGO: Cornetto Clásico; Helados de avellana y chocolate con barquillo sin gluten. COCA-COLA / NESTLÉ: Batidos de almendra, Batidos de coco, helados de soja. BAILEYS: Crema de Whisky y leche de almendra sin gluten. ZARA Y H&M: Tienen prendas con tejidos orgánicos, reciclados y sin piel. THE BODY SHOP: aseo, belleza. No testan en animales y 100% de origen natural. RANGE ROVER: Tiene un modelo de coche tapizado en tela en vez de cuero animal. No nos olvidemos a las cadenas de supermercados como Hiperdino, Mercadona, Carrefour o Lidl que cuentan con su propia gama de productos veganos. Aquí les he dejado algunas referencia, pero la lista es bastante más amplia. Algun@s pueden llamarlo marketing, moda, incluso poder económico, y quizá tod@s tengan su parte de razón, pero una cosa es clara, cada día se suman más loc@s a esto de comer alimentos sin sacrificio animal y de alimentarnos de una manera más responsable, así que, un poquito de locura no nos vendría mal¿no crees?

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